AĀRDE nació de ese contraste: de reconocer el deseo de reconectarse con el cuerpo y crear un espacio que no solo transformara físicamente, sino también emocionalmente. Un lugar donde el movimiento se sintiera como un regreso a una misma.
Todo comenzó desde una cultura familiar basada en salud, bienestar y autoestima. Yamel y Feryení González crecieron en un entorno donde cuidarse, sentirse bien y moverse era parte del día a día. Pero fue al entrar al mundo corporativo cuando notaron la desconexión: estrés crónico, sedentarismo y burnouts eran parte de la rutina en muchas oficinas.
Donde el cuerpo se transforma y el alma arde
Más allá de una clase, AĀRDE propone una experiencia multisensorial:
🔥 Ejercicios en calor de 35 a 38°C
🎶 Música intensa
🕯️ Luz infrarroja
🌿 Palo santo y detalles que invitan a soltar
“Venimos a este mundo a movernos, a ser felices, a vivir” es una de las frases que más resuenan entre sus fundadoras, y también entre quienes entrenan ahí. Para ellas, moverse no es solo un tema estético: es mental, emocional, espiritual.
Y sí: se suda, se sonríe… y a veces se sufre tantito. Pero siempre se sale más fuerte.

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Pilates, barre y propósito
Feryení y Yamel sabían que querían emprender desde su rutina: ambas practicaban Pilates y barre desde hace años. Al ver el vacío de espacios integrales en la ciudad, apostaron por algo más que un gimnasio.
Diseñaron AĀRDE como un lugar al que quisieran ir todos los días. Con clases que se sienten como un ritual y espacios que cuidan desde el aroma hasta la textura de las paredes.
“Queremos que AĀRDE se sienta como un segundo hogar.”
La arquitectura en tonos tierra, el cuidado en los detalles y la calidez del ambiente hacen que entrenar aquí no sea una obligación, sino un regalo personal. En medio del caos urbano, es ese momento de reconexión que todos necesitamos.
El alma del estudio: la comunidad
Uno de los valores más fuertes de AĀRDE es la comunidad. Desde el primer día, la intención ha sido construir un espacio donde todas se sientan recibidas, vistas y acompañadas. Por eso cada clase se vuelve una experiencia única: llena de intención, guía y presencia.
Y si algo me emociona profundamente es formar parte de esto. Soy Michelle Zambrana, coach en AĀRDE y quien escribe estas líneas. Poder compartir mi pasión por el Pilates en este estudio me llena. Cada clase es un ritual de energía, fuerza y transformación.
La promesa es clara: vas a sudar, vas a soltar, y sí, también vas a querer volver mañana.
@aardemx · aardemx.com
📍 Pedregal 35, Lomas–Virreyes, CDMX
