Este pasado domingo 15 de mayo nos tocó presenciar un eclipse lunar total que creó una deslumbrante “luna de sangre” que en la Ciudad de México comenzó a verse desde poco antes de las 10 de la noche.

Un eclipse de este tipo se lleva a cabo cuando el sol, la Tierra y la luna se alinean y la luna se encuentra en fase llena. La luna va perdiendo su blancura cuando se va sumergiendo en la sombra de la Tierra, sin embargo sigue siendo visible porque los rayos solares continúan llegándole pues estos son desviados por la Tierra en un fenómeno llamado “refracción atmosférica. Es así como la Tierra ilumina con rayos rojos, provenientes del astro solar, a la Luna.

Se le suelen atribuir a los eclipses significados espirituales y astrológicos. En este caso, dicho eclipse sucedió en el signo de Escorpio, lo que trae un mensaje de liberación. Los eclipses lunares suelen afectar en lo emocional porque ocurren en fases de luna llena, es decir, cuando la luna está en su punto máximo de energía espiritual.

La energía emocional esta ocasión fue cautelosa y probablemente fue difícil de expresarla. Sin embargo, al mismo tiempo el eclipse en su final ha permitido liberar todas esas emociones a las que nos habíamos aferrado. Por ello es que se le ha atribuido dicho mensaje de liberación.

Las condiciones climatológicas dejaron ver el eclipse en gran parte del orbe: ahora podemos disfrutar de imágenes tomadas desde toda la República Mexicana, de Chile, de Argentina o desde Francia.

Pero si te lo perdiste, el ocho de noviembre viviremos el segundo eclipse total de luna del año. En México será visible entre las 8:23 y las 9:28 de la noche. Anótalo en tu agenda.