El creador de contenido Camilo Ochoa Delgado, conocido como “El Alucín”, fue asesinado el pasado 16 de agosto de 2025 en su domicilio ubicado en el fraccionamiento Lomas de Cuernavaca, en Temixco, Morelos. La Fiscalía General del Estado confirmó el homicidio e informó que se han activado los protocolos correspondientes para esclarecer el caso.
Los primeros reportes indican que alrededor de las 17:00 horas, un hombre armado ingresó a su vivienda y disparó en múltiples ocasiones contra el influencer, quien fue encontrado sin vida en el baño. Vestía una camisa negra y pantalón gris al momento del ataque. El agresor huyó a bordo de un vehículo Chevrolet Chevy blanco.
De la alta cocina al crimen y luego a las redes sociales
Camilo nació en Culiacán, Sinaloa, en marzo de 1982. Provenía de una familia vinculada a los fundadores de la cadena de restaurantes El Pollo Loco. Durante su juventud se integró al negocio familiar, pero su vida dio un giro inesperado tras ser secuestrado en 2004 por el grupo criminal Los Zetas.
Ese evento fue un parteaguas en su trayectoria. Ocho años después, en 2014, se incorporó al Cártel de Sinaloa, donde habría supervisado una plaza en Mazatlán bajo la tutela de Dámaso López Núñez, alias “El Licenciado”. Fue arrestado en 2007 por posesión de armas de uso exclusivo del Ejército, pero obtuvo su libertad en 2022.
A partir de entonces, intentó reinventarse como figura pública. En su canal de YouTube, con más de 350 mil suscriptores, relataba anécdotas sobre el narcotráfico con un enfoque —según él— de concientización. No obstante, su estilo directo, su estética narco y sus declaraciones desafiantes le valieron tanto admiración como duras críticas.

Te puede interesar: Inventan rumores de muerte sobre AimeP3
Entre amenazas, tensiones y su último mensaje
Durante 2025, Camilo fue mencionado en volantes lanzados desde avionetas como presunto colaborador de Los Chapitos, lo que provocó amenazas abiertas por parte de la facción rival conocida como La Mayiza, dirigida por “El Mayito Flaco”. Él mismo confesó haber recibido mensajes intimidantes, incluso con restos humanos enviados como advertencia.
Su última publicación, realizada el mismo día de su muerte, fue un video en Instagram donde probaba ropa frente al espejo. En él se burlaba de sus detractores y decía: “Quiero más haters para seguir monetizando. Nos vemos”. Horas después, fue asesinado.
