La influencer Karina Torres, conocida por su irreverencia y honestidad, se convirtió en protagonista cuando en febrero la Academia Mexicana de la Lengua reconoció oficialmente el término que acuñó: “nadaqueveriento” Esta palabra, surgida de su contenido en TikTok, describe lo que es totalmente irrelevante o fuera de contexto, y su viralidad la ha convertido en el nuevo símbolo generacional de muchos jóvenes mexicanos.
Del slang a la formalidad: de redes a la academia
El proceso fue rápido y divertido: primero nació en un TikTok donde Karina lo usó para comentar situaciones absurdas, luego se convirtió en meme, y finalmente trascendió a los espacios formales GN —un hecho poco común en el mundo del internet. La inclusión de “nadaqueveriento” en un corpus académico demuestra cómo la comunicación digital empieza a influir directamente en el lenguaje oficial .
Este fenómeno refleja una realidad actual: el lenguaje evoluciona en tiempo real porque creadores lo impulsan al mezclar humor, tono coloquial y autenticidad, y millones lo adoptan.

Te puede interesar: Así celebró Bárbara de Regil su cumpleaños (y sí, fue una fiestota)
Redes sociales: el terreno donde todo sucede
En TikTok e Instagram, vídeos que definen “nadaqueveriento” ya suman cientos de miles de visualizaciones, y se han desarrollado variantes como “nadísimaqueverienta” o “menosquetedo”, usadas en comentarios con tono juguetón.
La propia Karina compartió su emoción en sus stories, mostrando cómo su comunidad lo corea y usa en su día a día. Otros creadores, como Kim Loaiza o Domelipa, han usado el término en contenido de lip-sync o sketches diarios, incorporándolo sin filtros en el vocabulario digital popular.
